Mucho se esta hablando y comparando estos sistemas con una clara inclinación hacia el sistema Full Frame. Marcas como Sony han sentado las bases a lo que sistemas profesionales se refieren pero, ¿es acaso el Full Frame la solución que realmente necesitamos?

En mi caso descubrí el sistema sin espejo en el año 2013 de la mano de una NX300 de Samsung. Una cámara APS que al llegar a mi vida me permitió disfrutar de la fotografia como nunca antes lo había hecho. Tenia una gran carencia que poco a poco me acostumbre a prescindir de ella, el visor óptico. Siempre me encanto llevármela al ojo y poder componer la fotografia dentro de ese marco, pero este modelo solo tenia una pantalla abatible. No era la primera con este tipo de pantalla y para ciertos ángulos ofrece una gran ventaja sobre el visor. Los contrapicados y picados eran fabulosos, el control que tenia sobre ellos, el problema era la luz fuerte. El sol que a veces no me permitía ver bien la imagen y componía el encuadre un poco con intuición.

Desde que me gusta la fotografia he pasado por diferentes tamaños. Los primeros en una época analógica fueron los carretes de 110, luego el 35mm, después los APS que nunca me agradaron demasiado. Llegaría la era nueva era y mi primera digital fue una Minolta Dynax 7 de 5 MP. Una autentica joya tecnológica de la época, luego vendría la F828 de Sony con el cuerpo abatible (en vez de la pantalla) y 8MP. Cámaras muy buenas que abren un universo de posibilidades gracias a la edición digital. 

Yo estaba escaneando gran parte de mis fotografías para procesarlas con los editores de la época. Pase del cuarto oscuro a la comodidad de un ordenador y el cambio me encanto. Luego vendrían las Canon, primero la EOS 20D y luego la 7D.

Todas estas cámaras (menos la Minolta que era relativamente pequeña) tenían algo en común, el peso y el volumen. Cuando miro mi producción fotográfica ordenada en el tiempo me doy cuenta de la productividad. Esta creció exponencialmente cuando llego la Samsung NX300. El motivo es que era ligera, pequeña y con la misma calidad que sus hermanas mayores las reflex. Actualmente estoy usando una Olympus OMD EM10 Mark II, una pequeña y hermosa cámara Micro 4/3. Digo hermosa porque el estilo que tiene es único, en un tiempo en que parece primar mas el aspecto tecnológico que el tradicional. La estética vintage de los modelos clásicos de Olympus se puede apreciar en la forma de su cuerpo. En los botones y diales, en sus objetivos.

Ahora voy a escribir porque Olympus y Micro 4/3 ha sido mi elección frente a Full Frame o APS. Los sensores FF se han puesto de moda últimamente gracias al trabajo que ha hecho Sony con sus series Alfa. Ofreciendo cámaras profesionales que son autenticas joyas en cuanto a calidad se refiere.

La ventaja de este tipo de sensores radica mas que nada en su alto rango dinámico, en que cada pixel tiene un tamaño mayor. Esto da una mejor capacidad para recoger luz, lo que permite tener bastante información en las zonas extremas como las altas luces y las sombras. Además el ruido de imagen se reduce bastante. De esta manera trabajar con ISO alto no se convierte en un inconveniente. Una imagen llena de puntitos de colores estropean la calidad final de nuestra toma. Este dato en el papel y en la realidad nos muestra que la calidad que obtendremos será superior a otros tamaños de sensores. 

Pero como todo al final necesitamos que todos los componentes estén a la par, buenos objetivos que hagan justicia a este tipo de sensor. Es aquí donde empiezan a aparecer bajo mi óptica los contras. Antes de explicaros porque son una desventaja os hablare también de las nuevas propuestas de Nikon y Canon. Este sistema apunta a convertirse en el futuro de la fotografia frente a las reflex tradicionales. Las series Z y R de estas marcas ofrecen sensores Full Frame. Cámaras profesionales con las que poderse enfrentar a los diversos trabajos que puedan surgir. Desde bodas, reportajes, fotoperiodismo, conflictos, etc.

Todas estas cámaras vienen acompañadas de nuevos objetivos que aprovechan la calidad de estos sensores. No queda mas remedio que diseñarlos desde 0 ya que las características técnicas de estos cuerpos así lo exigen. Se habla mucho de las distancias focales, de la profundidad de campo mas controlada y muy superior a otros sistemas. De los angulares y que no haya que hacer una conversión. La necesidad de multiplicar por un factor para conocer la distancia focal real del objetivo que utilizamos.

La pegunta es ¿soy yo un profesional de la fotografia? ¿O simplemente soy un fotógrafo que quiere disfrutar de la fotografia?

Vamos a definir que es un profesional, alguien que cobra por hacer trabajos fotográficos, una persona que hace encargos de otros y mercadea con ello. Pueden haber grandes fotógrafos profesionales y también mediocres, como dije el único requisito para ser profesional es cobrar por ello. 

Ahora hablemos del segundo, del fotógrafo a secas, ese ser que disfruta de una pasión, de un hobby, de una forma de expresión. Puede ser alguien que termine exponiendo y vendiendo en algún momento sus obras. Puede ser mediocre o increíblemente bueno, estar lleno de talento de forma natural o irse cultivando poco a poco hasta que llega a trascender.

He conocido profesionales que no aman la fotografia, que lo hacen por ser una salida laboral. Fotógrafos que han heredado equipos de gran calidad y por eso se han dedicado a ello. También he conocido a verdaderos amantes que gracias a su gran calidad técnica y sus composiciones han logrado vivir de esto. Pero jamas he conocido a un fotógrafo no profesional que no amara la fotografia, no tendría sentido.

Ahora vuelvo al tema de porque es un inconveniente las Full Frame frente a sistemas como el que uso actualmente. Al dejar de lado los grandes cuerpos pesados y voluminosos, con sus objetivos en la misma linea, me di cuenta que Era mas productivo. Disfrutaba mucho mas. Recuerdo ir a conciertos de música que me encantaba fotografiar pero también escuchar y gozar, esto siempre me planteaba un dilema.

Tenia mi Canon EOS 7D con un Sigma 70-200 2.8 que era genial para sacar grandes fotos del escenario. Dos kilos de peso, a eso le sumaba el angular que llevaba mas otro 50mm. También cargaba con un flash en una mochila bastante grande para que todo fuera protegido. Mi muñeca se resintió con el tiempo, empece a tener una tendinitis por culpa de aquellos dos kilos. 

Cada vez que salía y quería fotografiar lo pensaba dos veces. Sacrificar la parte de disfrutar por aquel peso, por aquella incomodidad pero era un precio a pagar por gustarme lo que hacia. Como dije anteriormente en el 2013 llego a mi vida aquella pequeña Samsung. Empezaba a hacer lo mismo que la Canon, cierto es que habían algunas limitaciones, como la rapidez de enfoque en situaciones difíciles de luz. Pero no era algo tan problemático cuando empezabas a adaptarte y te adelantabas pre enfocando.

Yo no era un profesional, solo alguien que disfrutaba de este arte. Cuando empece a ver que mi trabajo aumentaba porque la cámara siempre iba conmigo me di cuenta de la realidad. Lo que me gusta es fotografiar, lo que no me gusta es maldecir el equipo por sentirme incomodo con el.

¿Que sucede con las nuevas FF?

A pesar de ser cámaras sin espejo son también voluminosas y pesadas, sobre todo sus ópticas. Comparo mi 45mm 1.8 Zuiko para Olympus con un 85mm o 50mm para los nuevos sistemas de Sony, Nikon o Canon y no hay color. Volvería a la incomodidad de ese peso, de ese volumen. Hay que tener en cuenta que hablo desde una perspectiva personal, de lo que me motiva para llevar la cámara siempre a cuestas.

Hablando con otras personas acerca de este tema compartimos la misma opinión, sentirnos cómodos. Esto no le resta nada a la decisión de otras personas de elegir un sistema u otro. Ya dije claramente que a mayor tamaño de sensor obtendremos unas ventajas claras, pero la pregunta es ¿lo necesitas realmente?

Prefiero tener un equipo que me haga la vida sencilla, que no quite las ganas de fotografiar. El sistema Micro 4/3 lo ha conseguido, me he enamorado realmente de el. Es mas, este sistema de cámaras sin espejo nace del proyecto conjunto entre Olympus y Panasonic que apostaron por la innovación. Olympus es una marca que lleva 100 años en fotografia, no son unos recién llegados. Casi todo el que tiene una Olympus tiene buenas palabras para ella.

La decisión final de que cámara tener es algo muy personal, ya sea un Full Frame, una APS o una Micro 4/3. Deberas elegir la que mejor se adapte a tu necesidad, a tu creatividad, a tu forma de fotografiar. No tienes que tener una cámara que dicte la corriente, sino esa que te haga feliz. No hay una regla escrita sobre piedra, con todos los sistemas obtendrás una gran calidad. Es mas, centrate en lo realmente importante, la fotografia.

Así que coge tu cámara y sal al mundo a hacer fotografías!

“Muchos fotógrafos piensan que si compran una cámara mejor serán capaces de hacer mejores fotos. Una cámara mejor no hará nada por ti si no hay nada en tu cabeza o en tu corazón”

Arnold Newman

Cuéntame un poco tu experiencia, que cámaras usas y porque